La duración

Aunque el mayor grado de recuperación neurológica tiene lugar durante los tres primeros meses y la recuperación funcional, durante los seis primeros meses, el proceso de adaptación a la discapacidad y la reintegración en la comunidad puede ser más largo. El tratamiento de rehabilitación debe finalizar cuando no se identifiquen nuevos objetivos funcionales a conseguir o cuando el paciente no quiera seguir.

Durante el proceso de la rehabilitación, que puede oscilar y llegar a durar 6-9 meses, puede modificarse en cuanto al ámbito de atención y en la intensidad/complejidad del tratamiento. Es decir, no se establece un programa estándar de rehabilitación, sino que se adapta a la situación de cada paciente. Un paciente que originariamente hacía rehabilitación hospitalaria, puede pasar a hacerla ambulatoria y, posteriormente, volver a cambiar el programa de su rehabilitación según sea necesario.

En la fase crónica, cuando las secuelas se han estabilizado, los pacientes deben tener acceso a los servicios de rehabilitación, que pueden revisar las necesidades a largo plazo.